España

Minutas: «Unidad, no incredulidad».

Seamos sinceros, cuando todo esto empezó no teníamos ni idea de a qué nos estábamos enfrentando. Desconocíamos las verdaderas dimensiones de este ciclón vírico que desde hace más de un mes va dejando tras de sí un drama humano y una hemorragia económica imposibles de calcular a día de hoy.

El Gran Capitán (V): «Si vis pacem, para bellum».

El reparto de Nápoles acordado entre Luis XII y Fernando el Católico se había cumplido: el francés se quedaría con la zona más al norte; Fernando las provincias del sur, Apulia y Calabria. Todo parecía quedar en calma, nadie se les podía oponer, ni si quiera el Papa Alejandro VI, que a regañadientes había dado su beneplácito. Sin embargo todo se torció en poco tiempo.

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