El Gran Capitán (VII): Y en Barletta una roca.
Cuando sale el último mensajero de Barletta el Gran Capitán explica a sus hombres lo desesperado de la situación y los anima a resistir a toda costa.
Relatos y pasajes de la historia.
Cuando sale el último mensajero de Barletta el Gran Capitán explica a sus hombres lo desesperado de la situación y los anima a resistir a toda costa.
Se adentraron en el bosque cual lobo que persigue a su presa, agachados, tratando de no hacer mucho ruido, avanzando pino a pino, buscando cobertura y parapeto constante.
La emotiva carta de despedida que un soldado español escribió a su novia un día antes del desastre de Monte Arruit.
Chocolate, ¨agua amarga¨ de los dioses que fue endulzada por un puñado de monjes españoles que la difundieron por el orbe para que siglos después llegara a toda la humanidad en forma tabletas y bombones.
Una voz joven destensó la situación. Era Fernandito Bigotes, natural de Salamanca, decía tener 20 años, pero todos sabían que era mentira, que aún no había cumplido siquiera los 18.
Leyendo las memorias de Patton encontré un capítulo muy divertido de su campaña en Sicilia. Un juicio de valores muy particular sobre la isla y su gente. Hoy lo comparto con vosotros.
Tras asegurar su posición, Armagnac marchó sobre Barletta. Seguro de que nadie se interpondría en su camino. Pero el capitán Diego de Arellano y sus doscientos hombres, salieron a su encuentro.
La comida sería mediocre, pero el apetito de los guripas insaciable, venían de ¨La España del hambre¨. «¡Aprovechaos! Sabe Dios lo que tendréis a la vuelta»
¿Sabías qué Francisco de Goya tuvo ante el cañón de su pistola el futuro de Europa?
El reparto de Nápoles acordado entre Luis XII y Fernando el Católico se había cumplido: el francés se quedaría con la zona más al norte; Fernando las provincias del sur, Apulia y Calabria. Todo parecía quedar en calma, nadie se les podía oponer, ni si quiera el Papa Alejandro VI, que a regañadientes había dado su beneplácito. Sin embargo todo se torció en poco tiempo.