La defensa de San Juan de Puerto Rico, el ocaso de Drake.

El 23 de noviembre de 1595, los corsarios ingleses Drake y Hawkins son derrotados al intentar tomar San Juan de Puerto Rico, donde se custodiaban 3 millones de pesos de plata.

En 1595, en plena Guerra anglo-española (1585-1604), los corsarios John Hawkins y Francis Drake se embarcan en una ambiciosa expedición planeada por la Corona Inglesa contra los dominios españoles en el Caribe ¿El objetivo? Hacerse con Panamá y arrebatar a la Monarquía Española el control de las rutas comerciales entre Europa y América.

El fracaso de la Contraarmada inglesa

Drake estaba ansioso por dar un golpe de efecto antes los lores ingleses y recuperar la notoriedad perdida tras el desastre de la Contraarmada o Invencible Inglesa en 1589, en la que una flota superior en número a la Grande y Felicísima Armada (Armada Invencible), fue derrotada en La Coruña y Lisboa.

Al poco de partir de Inglaterra, debido a una mala planificación, la flota inglesa comenzó a sufrir carestía de víveres y agua potable. Ante la imposibilidad de llegar a América en tan pésimas condiciones, los ingleses optaron por atacar Las Palmas de Gran Canaria -aprovechando la ruta- para rapiñar los recursos necesarios.

El 4 de octubre, bajo la arenga de algunos comandantes británicos que aseguraban que 4 horas bastarían para tomar Las Palmas, comienza el ataque. Sin embargo, los ingleses se toparán con una pequeña guarnición y unas pocas piezas de artillería españolas que repelieron en seco el envite.

Drake a la caza de la plata española

En noviembre de 1595, algo maltrecha, la flota inglesa llegó al Caribe. Drake pronto será informado de la situación de un galeón español llamado Nuestra Señora de Begoña, que meses atrás se había separado de su convoy tras un fuerte temporal y decidió ir a su caza. El barco, comandado por don Sancho Pardo Osorio, consiguió arribar a duras penas a San Juan de Puerto Rico en mayo de 1595 cargado con 3 millones de pesos de plata y pudo pedir auxilio a España. Desconocedor ello y seguro de su éxito, Drake pondrá rumbo a Puerto Rico.

Para entonces, 5 fragatas despachadas desde la Península al mando de Pedro Téllez de Guzmán llegaron al Caribe. Desconocedor de los planes de Drake, el capitán español tropezó por sorpresa con la retaguardia inglesa a la altura de la isla de Guadalupe.

Téllez de Guzmán al rescate

De Guzmán ordenará arremeter contra los buques ingleses, trabándose una fugaz escaramuza en la que llegaron a capturar el buque Francis, en el que murieron 45 ingleses y otros 25 fueron hechos prisioneros. Entre estos se encontraba el capitán enemigo, por quien Téllez supo el objetivo de los corsarios. Así, don Pedro partió con su armada hacia Puerto Rico rodeando y tomando la delantera a Drake.

La ciudad de San Juan se vio notablemente reforzada. A la escasa guarnición de 400 hombres la urbe, ahora se sumaban los 300 de Nuestra Señora de Begoña y los 500 de la flotilla de Téllez de Guzmán.

La defensa de San Juan de Puerto Rico

El 22 de noviembre, Drake ordenó a sus buques soltar anclas para pasar la noche frente a la bahía, sin percatarse de que estaba al alcance de un grupo de baterías. Los españoles, cautos aguardaron hasta bien entrada la madrugada para abrirán fuego por sorpresa.

Justo cuando Drake y sus oficiales se disponían a cenar, un proyectil penetró en el camarote inglés, muriendo los oficiales Hawkins, Clifford y Brown. Abrumados por el fuego de artillería español, los ingleses levaron anclas y se alejaron de su posición. Escarmentado, Drake decidió no cometer más descuidos y fijó el ataque definitivo en la noche del día 23.

Drake al asalto

Amparándose en la oscuridad, Francis Drake envió varios cientos de hombres en barcazas con la misión de incendiar los navíos de Téllez de Guzmán. Las tripulaciones de dos de las fragatas españolas consiguieron extinguir las llamas de sus naves, pero la Magdalena no pudo evitar la tragedia, siendo calcinada y muriendo en ella 40 de sus tripulantes abrasados.

Sin embargo, las llamas de la Magdalena iluminaron cientos de metros a la redonda, dejando al descubierto a las barcazas inglesas. Aprovechándolo, los artilleros y tiradores españoles de las fragatas restantes apuntaron con cuidado y acribillaron a los asaltantes, matando a más de 4 centenares de hombres de un plumazo.

San Juan resiste

Tras esta nueva derrota, Drake, sin darse por vencido, probó con nuevos desembarcos, pero todos terminarán desbaratados por las defensas españolas sin grandes dificultades. Viendo la inutilidad de estos intentos, finalmente, Drake ordenó la retirada el 25 de noviembre.

Reforzado y seguro del éxito de la defensa, don Pedro Téllez de Guzmán embarcará el tesoro de 3 millones de pesos y levará anclas el 20 de diciembre, llegando finalmente a España sin ningún incidente. A su vuelta e informe, Felipe II preparará una escuadra de castigo con la que expulsará a las fuerzas inglesas supervivientes del Caribe. Por su parte, Drake morirá poco después, el 28 de enero de 1596, enfermo de disentería y repelido por las defensas españolas en Panamá.

En fin de Drake supondrá un alivio para los virreinatos españoles en América, pero a la piratería inglesa aún le quedaba mucho que decir en el nuevo siglo que se aproximaba.

Bibliografía:
-Yago Abilleira Crespo, La nao Nuestra Señora de Begoña, Francis Drake y Juan de Garibay de la Revista de Historia Naval.
-A. Rodríguez González Victorias por Mar de los Españoles.

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